El jardín zen personal


Así son los jardines zen que te ofrezco.                                                                 Pídeme un presupuesto en
info@cuanticom.net

Realizo  tu jardín zen personal para el interior de tu casa respetando los principios esenciales zen en cuanto a las proporciones, disposición de las rocas y resto de elementos y añadiendo tu toque personal si así lo deseas. Yo te sugeriré una selección y disposición de los elementos, rocas, grava o arena, fundamentalmente, según mi visión personal del jardín que podrás leer más adelante, pero siempre, podrás incorporar tus propios elementos o realizar las modificaciones que te gusten porque un jardín zen es un ser vivo que cambia cuando cambia su creador, es decir, tu.

Una de las claves de estos jardines es la distribución de las rocas pues son las causantes de la serenidad que estos jardines despiertan en quienes los mantienen, interesados en la búsqueda de una paz interior o simplemente admiradores de un jardín extraordinariamente bello. Yo te propondré una distribución de las rocas pero me gustaría que “te comunicaras con ellas” y les preguntes como quieren estar contigo, muévelas y deja que ellas ” te hablen” y ponlas como a ti te produzca mayor satisfacción su contemplación y a ellas que tu las admires. Cuando estés cuidando de tu jardín conectarás con tu propia esencia.  Recuerda que tu jardín es un ser vivo que se comunica contigo.

Puedes tenerlo en tu casa, como lugar de meditación u oración, en recibidores, para dar la bienvenida a tus familiares e invitados, en salas de espera de tu negocio para  crear un ambiente relajado  o en cualquier otro lugar que te guste porque lo construimos a la medida del lugar en el que lo quieras instalar.

El jardín incluye la base de madera a medida, la arena o grava, las rocas y demás elementos necesarios para su total terminación así como un rastrillo para realizar los dibujos en la arena.

Diferentes tipos de grava

Complementos adecuados opcionales

Si te gusta, de manera opcional, puedo incorporar una pequeña fuente dentro del jardín, iluminada artificialmente o con velas, a tu elección. También puedo incorporar quemadores de esencias o incensarios o plantas  de interior, bonsais etc siempre adecuadas al lugar en el que lo vayas a ubicar y a la atención y cuidado que le quieras dar a tu jardín. A tu libre elección, puedes añadir tu objetos que tengan para ti un significado especial como pequeñas figuritas, esculturas.. o lo que quieras.

Para cualquier duda o consulta contacta conmigo en info@cuanticom.net y te elaboraré un presupuesto.

 Mi visión del jardín zen

Para comprender totalmente el sentido esencial de un jardín zen hay que conocer y vivir la filosofía zen. Siglos de información transmitida de padres a hijos permiten a los japoneses penetrar en el alma de sus jardines con absoluta comprensión de su significado. ¿ Quiere eso decir que los que no sean japoneses y, en particular nosotros los occidentales, no podemos disfrutar de un jardín zen? La respuesta es no, claro que no. Un jardín zen, es un regalo que nos hace la naturaleza de la mano del hombre dejándose “capturar” pacíficamente y mostrándose tal y como es.

Creo que todo depende de la conciencia que el hombre ponga en lo que hace cuando reproduce la obra de la naturaleza para contemplarla y admirarla. No podemos hacer depender el éxito de nuestro “jardín zen” exclusivamente de la  visión zen de la vida o  de las estrictas normas para su construcción  que únicamente conocen los monjes budistas. Nos pondríamos un reto inalcanzable y estaría condenado al fracaso de antemano porque, incluso aunque encargáramos su construcción a un auténtico monje zen, no lo sentiríamos como nuestro ya que solo podríamos “contemplarlo” pero no “vivirlo” y no cumpliría su propósito.

Podemos adaptar un jardín zen a nuestra cultura y energía personal sin que pierda su esencia para que podamos comunicarnos con él de una forma absolutamente natural. Así pues, mantengo el nombre de “jardín zen” para mis jardines, añadiéndole el adjetivo “personal”, porque considero que la manera en la que la filosofía zen ha interpretado y reproducido la obra que de manera espontánea ha realizado la naturaleza, su forma de reproducir el universo, el cosmos, en un pequeño trozo de tierra o en un pequeño cajón, es admirable y llena de sentido y respeto a la obra de Dios.  Tu jardín zen personal te permite reproducir un pequeño fragmento del universo, de la tierra, en tu casa.


 

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