La Italia auténtica (1) Amore, ¿Cuánta pasta ponemos a cocer?

Soy español, mi mujer es italiana y, por lo tanto, tengo el privilegio de ser italiano en Italia y ver las cosas desde dentro. Italia es muy suya; y muy nuestra. Al fin y al cabo, siglos atrás, los italianos  fueron súbditos del Rey de España y los españoles rendimos cuentas al emperador de Roma.

La cultura italiana está marcada para siempre, como todas aquellas que en algún momento de su historia fueron hegemónicas en el mundo, por el imperio romano. El estado italiano, tiene menos de 200 años, pero los italianos, como nación, más de 2.000. Quizás no se dan cuenta, pero siguen siendo  y actúan como ciudadanos de Roma. Probablemente porque conocen mejor que nadie sus  defectos  aman tanto a su país y lo manifiestan con orgullo en multitud de grandes cosas y en pequeños detalles. Y yo les admiro por ello.

Inicio aquí las crónicas de Italia sobre esos hábitos que repiten todos los italianos sea cual sea su origen, o acontecimientos nacionales, imperceptibles para un extranjero y que funcionan como amalgama de un país, como elemento de unión de sus ciudadanos. Esa es la auténtica Italia.

1 Amore, ¿cuánta pasta ponemos a cocer?

En Italia, la inseguridad, el aparente caos antes de la comida, es la certeza de que la pasta va a salir perfecta de cantidad y al dente. Pero siempre, siempre, justo antes de echar la pasta a la olla, que espera paciente en el fuego con agua hirviendo, surge la duda y una pregunta queda suspendida en el aire de la cocina sin que nadie se atreva a responderla valientemente… ¿Cuánta pasta ponemos a cocer? No han conseguido superar ese momento maldito. ¿Cien gramos por persona? No, es demasiado, hay “secondo” ( segundo) o “antipasti” ( entrantes) o insalata… cincuenta gramos entonces pero .. ¿y si nos quedamos cortos y falta? Mejor añadamos  por si acaso. Y la cocción… ¿cuántos minutos pone en la bolsa? ¿Ocho? si, eso es lo que sugiere el fabricante pero para que sea al dente dejémosla algo menos ¿no? Y .. ¿ la echo ya a cocer o espero a que este todo listo en la mesa? La pasta hay que comerla inmediatamente porque sino se pasa y no esta tan buena. La orden que suena desde algún lugar del comedor. ¡¡Butta la pasta!! ( echa la pasta) precipita los acontecimientos y todo el mundo se dispone a la mesa con premura, ahora la cosa va en serio y realmente vamos a comer en cuestión de minutos.

Al final, en nuestra casa  de Italia, cuando comemos en familia mi suegra Erminia prescinde de todo lo anterior, echa la pasta cuando quiere, jamás se equivoca calculando a ojo la cantidad, y el tiempo lo clava probando un spaghetti que pesca con una habilidad increíble del agua hirviendo. Y así ocurre en todas las casas de Italia. Mi mujer, Lucia, como es natural ha heredado esa intuición. Y la pasta… Ahhhh, la pasta. No hay palabras para describirla.

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