La salvación de Europa es invertir en generosidad

Europa es una anciana gorda y pesada  por mucho años de excesos y mala vida apoltronada en un sofá sin hacer nada más que engordar. El poder la ha convertido en prepotente, avariciosa, poco solidaria y la ha instalado en la creencia de que es mejor porque es más rica. Que es más elevada porque es más culta, porque inventó la democracia y que eso es un visado sin fecha de caducidad. Europa está desorientada porque no se da cuenta de que su tiempo de liderar el mundo ya ha pasado y lucha por volver a conseguir lo que ha perdido, sin darse cuenta de que es un objetivo imposible porque nada va a ser igual que antes. Europa debería  darse cuenta de que el papel que le corresponde ahora es otro. Europa es vieja, si, pero tiene mucha experiencia, es sabia y eficiente y ahora tiene que dar al mundo, después de haber estado recibiendo de él tantos años. Debería de hacerlo por solidaridad, por ayudar a los que lo necesitan sin más,  de manera espontánea y sin esperar nada a cambio. Pero incluso aunque se haga desde un punto de vista egoísta, es decir,  con el objetivo de recibir algo a cambio, funcionaría porque, alguien necesitado recibe algo que le permite mejorar su vida. Europa tiene que compartir su tecnología, su capacidad de organización, de investigación, de innovación y su dinero, con todos aquellos países deprimidos, pobres hasta la extenuación, que durante tantos años se han consumido para que Europa engorde.  Y está claro donde y como es más necesario, ayudando quienes carecen de lo elemental para sobrevivir a conseguir alimentos de manera digna. Invirtiendo tiempo y dinero para desarrollar explotaciones agrícolas y  ganaderas de manera eficiente , sencilla y a bajo coste,  en tantas zonas deprimidas del mundo. Es lo más urgente y por eso es lo primero. Pero ese es al camino y  el papel que Europa debería asumir en estos momentos para convertirse en referencia de la solidaridad y no luchar por recuperar el trono del poder y la abundancia. Es el momento de que Europa utilice sus talento, su valores, en ayudar a cuantos lo necesiten. Si Europa no entiende esto, no solamente dejará de ser una potencia económica en el mundo, que eso es lo de menos y, además, es algo inevitable, sino que ni siquiera servirá como referencia moral para los pueblos. Europa es una anciana que en vez de  pensar en  operarse para parecer joven, que e lo que está haciendo, debería convertirse en una respetable anciana, cargada de experiencia y disponible para ayudar a cuantos lo necesiten. Si hacemos eso, el mundo en vez de sentarse a contemplar su caída, la caída del poderoso, nos respetará y nos ayudará ahora que vamos a necesitar un bastón para apoyarnos. No pasa nada por no ser el más rico, ni siquiera por no ser rico. Si que pasa si eres el más solidario.

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Un pensamiento en “La salvación de Europa es invertir en generosidad

  1. Excelente visión!!!.. El mundo nuevo y la manifestación de la nueva Era, obligan a generar nuevos conceptos de poder, conducta, principios y valores. Nada será como antes, y los cambios serán radicales. Lo viejo pasó, y nuevas maneras de solidaridad se impondrán ante un mundo individualista, egoísta y perverso. Las estructuras económicas tal como las conocemos hoy desaparecerán, porque el principio de la prosperidad no se basa en lo material, sino en el potencial espiritual para generar nuevas formas de convivencia, progreso y evolución en armonía con la naturaleza.
    Comentario de André Altmann altmann76@gmail.com

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